La persona que acabo de conocer no tiene problema con que tarde en responder, pero espera que yo conteste enseguida
Alguien que acabo de conocer me dijo que es normal tardar en responder los mensajes en los días ajetreados. En cambio, cuando ve mi mensaje y yo tardo mucho en responder, me pregunta por qué me quedo en silencio. Es comprensible que dos personas tengan ritmos distintos al escribirse, pero ¿qué pensar cuando las expectativas son unilaterales? ¿Les parece más sensato hablarlo claramente desde el principio o fijarse en cómo se mantiene ese comportamiento con el tiempo?
