¿Sirve organizar las tareas semanales en un calendario en una casa con niños?
Imaginemos un hogar donde ambos progenitores trabajan y tienen un hijo en edad preescolar: mientras uno se ocupa por la mañana de las tareas domésticas y de la planificación diaria, el otro cuida al niño; por la noche, las responsabilidades laborales y de cuidado también se distribuyen en distintos horarios. A primera vista, una organización así parece práctica, pero la carga invisible de planificación puede recaer en una sola persona. ¿Creen que repartirse las tareas de la semana con antelación reduciría esa carga o haría que el horario fuera demasiado rígido?

