Vi una influencer en sus stories hablando de lo contenta que estaba con un té detox. Dos días después, en otra publicación, dijo: ‘Me pasé un poco, me arruinó el estómago’. Es decir, estas personas ni siquiera se disculpan cuando las cosas les salen mal después de alabar y vender esos productos. ¿Creen que todavía hay alguien que confía en este tipo de publicidad?