Hoy, después de una reunión en la empresa, mi jefe me llamó a su oficina para una conversación privada. Al principio, pensé que íbamos a hablar de algo relacionado con el trabajo, pero esta conversación fue completamente personal. Insinuó muchas cosas, desde mi estilo de vestir hasta mi forma de trabajar, e incluso en algunos aspectos me criticó indirectamente. Lo que dijo sobre mi estilo de vestir me incomodó mucho. ¿Creen que sería correcto llevar esta situación al departamento de recursos humanos o debería no agrandarlo? Estoy indeciso porque pienso que de alguna manera esto podría repercutir en mí.